El cirujano analizará tus síntomas y realizará una exploración local. Te explicará las diferentes opciones de tratamiento y cuál es la mejor para ti. También podrás resolver cualquier duda que tengas.
Es posible que el cirujano que le visite en la consulta, lo que le haga la operación y lo que le visite en la planta no sea el mismo. En cualquier caso, todos estos cirujanos son miembros del propio equipo y comparten la información de su caso, tanto antes de su intervención como durante el ingreso.
Los temas que le explicarán serán los siguientes:
¿En qué consiste la prevención y el tratamiento médico de las hemorroides?
Para prevenir y tratar las hemorroides, se recomienda:
- Comer alimentos ricos en fibra (verduras, frutas, cereales) y beber mucha agua.
- Evitar alimentos y bebidas irritantes (alcohol, café, especias).
- No sentarse durante mucho tiempo.
- Evitar esfuerzos al defecar y reducir el tiempo en el baño.
- Hacer baños de asiento con agua templada 2 o 3 veces al día si hay picor o dolor.
Tratamiento Oral y Tópico:
- Tratamiento oral: Medicamentos para mejorar la circulación venosa.
- Tratamiento tópico: Cremas y pomadas para aliviar el dolor, picor e irritación.
¿Cuándo hay que operarlas?
La cirugía se recomienda cuando los tratamientos médicos no funcionan o si las hemorroides son muy grandes y sintomáticas. Existen varios tipos de cirugía, dependiendo de las características de las hemorroides.
¿Qué tipos de tratamientos quirúrgicos existen para las hemorroides?
En función de las características de las hemorroides y de la sintomatología (picor, dolor, sangrado, prolapso) el cirujano puede realizar diferentes procedimientos. Entre ellos, tenemos procedimientos ambulatorios (que o necesitan ingreso en quirófano) y quirúrgicos.
Tratamientos ambulatorios:
- Ligadura con banda elástica: consiste en atar la base de la hemorroide con una goma, sin resecarla. Se utiliza para hemorroides internas pequeñas, en número de una o dos, por lo que pueden ser necesarias mayores sesiones para el tratamiento definitivo. Generalmente, se realiza sin anestesia de forma ambulatoria en consultas externas.
Tratamientos quirúrgicos:
- Hemorroidectomía de Milligan y Morgan
Es la técnica clásica que consiste en exportar las hemorroides generalmente sin aplicar puntos de sutura. Las heridas quedan abiertas y la cicatrización pasa por segunda intención en 3-4 semanas aproximadamente. Generalmente se realiza con anestesia general o raquídea y no requiere ingreso hospitalario si la cirugía se realiza por la mañana. Si la cirugía se realiza por la tarde, normalmente se requiere una noche de ingreso hospitalario.
- THD (Desarterialización Hemorroidal guiada por Doppler)
El THD es una técnica quirúrgica que permite tratar al mismo tiempo los principales síntomas de las hemorroides: sangrado y prolapso. Se diferencia de las técnicas quirúrgicas clásicas (hemorroidectomía de Milligan y Morgan) por no cortar tejido hemorroidario, reduciendo el peligro de dañar los músculos responsables de la continencia fecal. Con una sonda especial conectada a un Doppler (herramienta que permite ver la circulación de la sangre), identificamos las arterias responsables del sangrado, las atamos selectivamente y corregimos el prolapso con suturas.
Generalmente, se realiza con anestesia general o raquídea y no requiere ingreso hospitalario si la cirugía se realiza por la mañana. Si la cirugía se realiza por la tarde, normalmente se requiere una noche de ingreso hospitalario.
No está indicada para hemorroides externas, en las que suele ser mejor una hemorroidectomía clásica.
- Termoablación hemorroidaria con radiofrecuencia (Rafaelo)
Con el método Rafaelo, a través de la aplicación de energía en forma de radiofrecuencia en las hemorroides, reduciremos el flujo de sangre, lo que hace que se contraigan e incluso desaparezcan, gracias a un proceso de fibrosis.
Puede realizarse en todos los pacientes con hemorroides internas que presentan prolapso grado II o III y/o sangrado. No está indicado en caso de hemorroides únicamente externas y mujeres embarazadas.
Generalmente, la intervención se realiza bajo sedación asociada a anestesia local, para evitar cualquier molestia durante la intervención. Normalmente el paciente puede recibir el alta el mismo día de la cirugía, si la cirugía se realiza por la mañana. Si la cirugía se realiza por la tarde, normalmente se requiere una noche de ingreso hospitalario.
El cuidado postoperatorio suele ser mínimo, puesto que se basa simplemente en un tratamiento analgésico durante unos días, dependiendo del grado de las hemorroides tratadas.
El paciente, pocos días después de la intervención, puede realizar una vida normal.
Hay que tener en cuenta que después de 10 a 15 días del tratamiento, puede producirse un leve sangrado anal que suele auto limitarse.
Aproximadamente, unas 4 semanas después de realizar el tratamiento, el área tratada habrá cicatrizado o será recubierta por una membrana mucosa con desaparición del sangrado y del prolapso de las hemorroides. En caso de que no desaparezcan completamente los síntomas, o en pacientes con hemorroides grandes que no se pueden tratar todas de una vez, se puede realizar una segunda sesión de tratamiento. En ocasiones, puede ser necesario combinar diversas técnicas quirúrgicas para obtener el mejor resultado.
¿Qué preparación debe realizar previamente a la cirugía de hemorroides?
- Antes de la cirugía, deberá realizar una preparación para dejar el recto lo más limpio de heces posible.
- Esta preparación consiste en:
- Una dieta sin fibra (sin verduras, legumbres y frutas) desde una semana antes de la cirugía
- Dos enemas (laxantes de administración rectal) la noche previa a la cirugía en el plazo de un par de horas (o por la mañana si la cirugía fuera programada por tarde). Después de la visita con el cirujano, la enfermera de consultas externas le explicará cómo hacer los enemas (enemas casan de 250ml).
¿Qué es normal que ocurra después de la operación?
- Dolor: puede ser más intenso en los primeros 2-3 días. Luego disminuye progresivamente hasta desaparecer a los 10-15 días según la sensibilidad personal al dolor, el tipo de técnica empleada y el grado de cumplimiento de las recomendaciones impartidas. A veces se intensifica en el 2º-3er día durante las primeras deposiciones. Para aliviar el dolor, en el informe de alta se explicarán unas recomendaciones analgésicas.
- Escozor y picor: se debe a la humedad constante propia de la región anal y se acentúa con el tráfico de heces a nivel de las heridas quirúrgicas. Los baños de asiento, necesarios para una higiene postoperatoria adecuada, también pueden producir escozor.
- Secreción: debido al proceso de cicatrización, se produce una secreción amarillenta, rocío o marrón, que no es necesario confundir con pus: desaparece al finalizar el proceso de cicatrización.
- Tenesmo rectal: es una sensación de peso o de empleo a nivel ano-rectal debido a la cicatrización o a la presencia de puntos de sutura: desaparece con el tiempo.
Consentimiento informado
Usted tratará con el cirujano el motivo de la indicación de su intervención. En algunos casos, su problema puede presentar varias opciones y conjuntamente tendrán que decidir cuál es la más oportuna para usted. En otras ocasiones, puede haber una opción claramente necesaria para conseguir los objetivos del tratamiento y su cirujano se lo explicará para que usted pueda comprenderlo. De acuerdo con el conocimiento científico que exista, su equipo y usted tomarán una decisión. También es importante saber que, en ocasiones, la intervención puede tener una intención curativa a largo plazo mientras que, otras, lo que se le ofrece es una posibilidad de mejora a pesar de saber que la corrección total del problema es difícil o que los resultados no perduran siempre en el tiempo.
El consentimiento informado es el derecho del paciente a ser informado específicamente del procedimiento quirúrgico que se le va a realizar teniendo en cuenta su situación personal. Le proporcionaremos información y respuestas a sus preguntas para que pueda evaluar los beneficios y riesgos y consentir someterse a la cirugía planteada todo conocen la información disponible. Tiene derecho a retractarse en cualquier momento previo a la anestesia y se le informará, de nuevo, de las posibles consecuencias si no se realiza la cirugía.
Podrían pedirle que consintiera también en otras cuestiones como la realización de un estudio, la toma de muestras o imágenes o la consulta de su historia clínica. Si es así, se lo explicarán específicamente.