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Información corporativa

Primeros cambios de aspecto (2001-2003)

Una nueva fachada

La primera acción concreta del Proyecto Nuevo Bellvitge fue la remodelación de la fachada y el cambio de ventanas del Edificio Príncipes de España.

Históricamente, las fachadas del Hospital tenían dos deficiencias: una de seguridad, debida a la caída de baldosas, y otra de obsolescencia del material. El objetivo principal era mejorar el hermetismo y reducir así el impacto del ruido, por lo que se sustituyeron las anteriores ventanas por otras de tipo oscilobatiente que normalmente permanecerían cerradas o, en todo caso, el usuario sólo podría abrir unos 12 centímetros. Este sistema permitió evitar la formación de corrientes y aumentó la seguridad.

Por lo que respecta a la fachada, el cambio de ventanas estuvo acompañado de la restauración del muro cortina. Además de ser un revestimiento más seguro, la imagen del hospital pasó del antiguo color blanquiazul a una tonalidad más moderna.

Estas obras comenzaron en julio de 2001 y, siguiendo el plan previsto, a final del mes de agosto se dieron por finalizadas.

También durante ese año se puso en funcionamiento una unidad de cuidados intensivos posquirúrgicos de cirugía cardíaca, se inició la digitalización de imágenes, y se desarrollaron tratamientos como el de la degeneración macular.

El hospital inició asimismo la primera fase de desarrollo de un nuevo modelo de calidad, llamado EFQM, y los servicios de Bioquímica Clínica y de Esterilización implantaron un sistema de garantía de calidad basado en la norma UNE-EN-ISO 9002.

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Compartiendo responsabilidades

En junio de 2002, la firma de las direcciones clínicas de Cirugía General y Digestiva y Bioquímica Clínica significó uno de los cambios organizativos más importantes de aquellos años. Las direcciones clínicas se concibieron como la mejor manera de compartir responsabilidades y de acercar al máximo la toma de decisiones a los profesionales.

Por las mismas fechas, y en un contexto en el que había ido desapareciendo de manera progresiva de los distintos hospitales públicos de Cataluña el nombre de Ciudad Sanitaria -una expresión de difícil interpretación fuera de nuestro país- i en el que volvía a radicar con fuerza el concepto de hospital como nombre básico, se decidió adoptar la denominación Hospital Universitario de Bellvitge, más comprensible a nivel general, especialmente en el caso de las relaciones internacionales.

Los nombres Príncipes de España y Duran i Reynals se conservaron para identificar a los edificios de manera independiente de las organizaciones que alojaban.

En el mismo año, se puso en marcha el Proyecto hospital libre de humo del tabaco. En el marco de la Red Europea de Hospitales Sin Humo, el Hospital se comprometió a trabajar para mantenerse como un centro sin humo i dar así el mejor ejemplo para recomendar hábitos saludables a los pacientes y familiares.

En relación a las obras, tras la remodelación de las ventanas del Edificio Príncipes de España comenzaron en 2002 las obras del nuevo edificio de Consultas Externas. En verano se realizaron los primeros movimientos, que incluyeron las acciones necesarias para construir una nueva Resonancia Magnética, la remodelación del salón de actos, y una nueva cocina.

Asimismo, se trabajó en la reorganización de Reanimación Posquirúrgica Cardíaca y en una nueva área de recepción de Anatomía Patológica.

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Nuevo salón de actos

Mientras las obras del nuevo edificio de Consultas Externes seguían adelante, uno de los hechos más relevantes de 2003 fue la inauguración del nuevo salón de actos.

Dotado de tecnología de primer nivel, la nueva sala disponía de una pantalla de 8 x 4 metros, una mesa equipada con un ordenador fijo en el atril y cuatro pantallas TF1 para ver lo que se proyectaba por pantalla, así como mejores importantes en el control técnico, un control automatizado de los equipamientos, y un equipo de sonido y de iluminación adaptados a las nuevas exigencias del salón.

En el anfiteatro del antiguo salón de actos se habilitó una segunda sala, con capacidad para 82 personas, equipada con una pantalla de 3 x 2,6 metros, un proyector de diapositivas, uno de vídeo/data y un ordenador, con la posibilidad de conectarse con el salón grande para ver, escuchar e incluso preguntar a los ponentes del salón.

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